Si te llama la atención tener un pod o un vape normal y no saber por donde empezar, éste es un artículo para tí. A continuación, las tres características que hacen que un pod system y un vape convencional sean productos tan distintos.

Los sistemas tipo pod se crearon para poder vapear de manera más discreta y esporádica, menor vapor y mayor nicotina. Pueden estar diseñados para rellenarse con líquido comercial (como un Smok Infinix) ,cartuchos desechables  (como un JUUL) y pueden ser por completo desechables .

Un vape convencional utiliza líquido con nicotina en su forma de base, o nicotina de base libre. Mientras que un pod system funciona con líquidos de nicotina en su forma ácida, o como es comúnmente conocida, sal de nicotina. Entre sus propiedades principales se encuentran que proporciona un golpe de garganta mucho menor y que entra con mayor rapidez al torrente sanguíneo. Un pod te dará mayor saciedad, y , por sus características, un sabor menos intenso que un vape convencional.

Los pod systems tienen potencias de entre 8 y 20 WATTS, mientras que los vaporizadores convencionales, entre 30 y 250 WATTS. Vaya diferencia ¿verdad? Es ahí donde entra en juego la nicotina. En el mercado encontrarás líquidos en sales de nicotina como HelloSalt de Yum Ejuice en niveles desde 24.99 MG hasta 50 MG. Al igual que pod systems con cartuchos desechables. Mientras que un líquido con nicotina normal —para un vape convencional— regularmente se comercializa entre 0MG Y 6MG, como Yum Original o Back to Basics.

 

Fondo azul, un líquido de cada marca de Yum Ejuice

Encuentra el sabor que estabas buscando en base libre o sales de nicotina.

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